La caída del canon minero en el Perú y en especial para las regiones del sur, causa más de un dolor de cabeza a las autoridades regionales y municipales, quienes ven reducidos sus presupuestos para ejecutar obras en sus jurisdicciones.El congresista Juan Carlos Eguren estima que en el sur del país la caída llega a un promedio del 6,2%.El canon, que es una suerte de gratificación de medio año que reciben los gobiernos subnacionales, se financia con la mitad del Impuesto a la Renta que pagan las compañías mineras al Estado. El uso de estos recursos, de acuerdo a ley, se deben orientar para la ejecución de obras y elaborar proyectos de inversión.Hasta el 2012, los montos que los gobierno regionales y municipales recibían por concepto de canon eran elevados, al punto que muchas autoridades no supieron qué hacer con tantos recursos, por lo que gastaron mucho dinero en obras sin trascendencia o en monumentos paquidérmicos.Ante este escenario de vacas flacas, Eguren considera necesario que los gobiernos regionales y locales hagan un óptimo uso de los recursos y los destinen a obras de trascendencia. Asimismo, indica que es necesario buscar alternativas que ayuden a elevar las cifras del canon.(Edición domingo).