La invasión de telas y prendas chinas en el mercado peruano, cuyos bajos costos dificultan a los textileros locales competir, ocasionó que durante el primer trimestre del año este sector caiga en 10% respecto a similar periodo del 2014, señaló Leandro Mariátegui, presidente del Comité Textil de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).Indicó que cuando ingresa la tela procedente de China acaba con la mitad de la cadena productiva del sector (compuesta por fibra, hilo, prenda y comercialización), pero al ingresar como ropa terminada afecta a toda la cadena.Según cifras de Aduanas, en el 2014 las importaciones de textiles y confecciones chinas alcanzaron los 897 millones de dólares, más del 50% del total comprado al exterior.Esta situación ha generado que muchas plantas textileras pequeñas del país hayan cerrado, y otras trabajen al 70% de su capacidad productiva.Según la empresaria de Gamarra Susana Saldaña, la importación de tela china no es el principal problema, sino la importación de prendas acabadas, pues afecta el sector de confecciones.