El flujo de inversiones en la construcción de viviendas para alquiler es prácticamente nulo en el país, debido a esquemas perversos que la hacen poco atractiva, como trabas tributarias o la dificultad de sacar a un inquilino moroso.Dentro del pedido de facultades legislativas que ya envío el Gobierno al Congreso, se busca volver atractivo este incipiente mercado, vía la exoneración del Impuesto General a las Ventas (IGV) al alquiler de viviendas por unos tres años, según explicó el ministro de Vivienda Milton von Hesse.El alquiler de viviendas es una actividad poco atractiva, desde el punto de vista tributario, para las empresas, dado que además de pagar 5% por Impuesto a la Renta, como las personas naturales, están obligadas a abonar un 18% de IGV, lo que a todas luces genera un desincentivo. "Lo que permite también este proyecto es un tratamiento tributario especial para incentivar, de forma que también se exonera por tres años el IGV para el alquiler de viviendas. Esto además abona en favor de la capitalización del inquilino", citó.