Los conflictos en el sector minero del perú, uno de los mayores productores de metales del mundo, pueden ganar intensidad al acercarse las elecciones del 2016 y radicalizar las posturas de los candidatos para conseguir los votos de comunidades descontentas y temerosas. Las protestas ya han descarrilado 7,000 millones de dólares en inversiones mineras en cinco años, contando Tía María y Conga, entre otros. "Aquí nadie es pro, todos son antis.Si eres antiminero, entonces eres fashion y vas a conseguir votos", dijo Carlos Gálvez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, el mayor gremio de mineras privadas.