La Confiep manifestó a la prensa extranjera su temor de que "la violencia irracional se repita en otros proyectos, como ya sucedió en Tía María, Conga y Pichanaki, y termine afectando las inversiones". Martín Pérez reconoció que hay "un problema de comunicación que la Southern tiene que mejorar, pues la población de Islay considera que la mina contaminará con polvo ácido sus cultivos y el agua del río Tambo, cuando ya se informó que no es así. En diálogo con la prensa extranjera, el máximo dirigente del gremio empresarial dijo que si bien puede haber protestas genuinas contra el proyecto de Tía María y es necesario "que la empresa tiene que acercarse a dialogar" , remarcó que en su opinión el escollo mayor es la presencia de "un grupo político detrás de las protestas que lo que busca es un modelo económico diferente para el Perú".