Las vías de acceso a Cocachacra, que estaban bloqueadas por los manifestantes, fueron despejadas por la Policía y las Fuerzas Armadas con el uso de maquinaria pesada. De esta manera, los caminos quedaron liberados para ingresar a Mollendo y la propia ciudad de Arequipa.El ministro del Interior, José Luis Pérez Guadalupe, y el jefe de la Policía, Jorge Florez, visitaron las comisarías en Cocachacra para dar su respaldo a la labor de los agentes. Ambos recibieron a 300 policías. El titular del Interior precisó que en el país no hay "zonas liberadas", en referencia a los hechos ocurridos en las décadas de los 80 y 90.