Un tren que arranque en la costa atlántica brasileña, atraviese la selva y los Andes, y llegue al Pacífico peruano es el ambicioso plan que China promueve en la región. La idea puede cobrar un impulso fundamental con la gira que el primer ministro chino Li Keqiang inició ayer por Brasil, Colombia Perú y Chile, buscando acuerdos sobre el tren, cuyo costo estimado es de US$ 10.000 millones.Pekín pretende aumentar su presencia económica en Sudamérica y facilitar su acceso a materias primas mediante esa vía transoceánica, que también genera interés de Brasil y Perú. "Sería un trofeo y una pieza clave de toda la relación, si sale bien", dijo Kevin Gallagher, profesor de la Universidad de Boston.El proyecto del tren bioceánico causó el año pasado diferencias entre Perú y Bolivia, cuyo presidente Evo Morales protestó al enterarse de que pasaría por fuera de su país.