Una tensa calma se vive en el Valle de Tambo (Arequipa). Mientras la policía despeja las vías de acceso y los agricultores aguardan que esta acción se materialice para iniciar la consecha de arroz (principal cultivo de la zona), la gobernadora regional de Arequipa, Yamila Osorio, y los dirigentes del paro contra el proyecto Tía María han iniciado deliberaciones para proponer la suspensión temporal de esta inversión; alternativa menos funesta que su cancelación.Ello, siempre y cuando el gobierno acepte que el estudio ambiental (EIA) de Tía María sea revisado nuevamente por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para proyectos (Unops), opción que es resistida por el Ministerio de Energía y Minas (Minem).Según José Luis López, coordinador del Grupo de Diálogo en Minería, la tregua propuesta por la gobernadora de Arequipa evitará que el conflicto en torno a Tía María se contagie a otros proyectos en el sur, como ya sucedió (con consecuencias lamentables) en el norte del país, tras la paralización de Conga en el 2012. Ese es también el temor de la Sociedad nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). Carlos Gálvez, presidente de ese gremio, advirtió que si Tía María se cancela y muere "por el motivo que sea", los grupos que hoy están concentrados en hacerle la guerra se movilizarán a otros campamentos mineros en la zona sur e impactarán en más proyectos. "Así como Conga generó una huida de las inversiones y el retraso de los proyectos mineros en el norte, la pérdida de confianza por una eventual cancelación de Tía María será otra señal negativa para la comunidad de inversionistas, que preferirá irse a otros países", manifestó Gálvez.