La angustia se respira en el Valle de Tambo. El despliegue de mil miembros de las Fuerzas Armadas en puntos estratégicos, fuera del corazón de las protestas, puede marcar un punto de quiebre en el paro indefinido que mantienen pobladores de la provincia arequipeña de Islay, en contra del proyecto cuprífero Tía María de la empresa Southern.Las maniobras de la milicia arrancaron la mañana de ayer con la llegada de un bus con 37 miembros de la Compañía Especial de Combate Nº 113 del Ejército al puente Pampa Blanca. El contingente se desplegó a las 10.00 horas a lo largo del viaducto portando fusiles Galil y algunos escopetas que lanzan bombas lacrimógenas. Esto en apoyo a los 100 efectivos de este sector que resguardan el control de este importante acceso al distrito de Cocachacra.La misma acción se realizó en otras seis zonas estratégicas, en cumplimiento del Plan de Seguridad que se aprobó el sábado entre los ministerios del Interior, Defensa y Justicia. Se trata de dos túneles de ingreso a El Fiscal. Se custodia los puentes Santa Rosa y Pampa Blanca, así como el túnel de ingreso a Mollendo. Además marinos protegen la planta de Petroperú ubicada en Mollendo para el abastecimiento de combustible en camiones para la ciudad de Arequipa, servicio de abastecimiento que se viene restableciendo. El alcalde de Deán Valdivia, Jaime de la Cruz y el dirigente Jesús Cornejo, analizan demandar al abogado ambientalista, Jesús Gómez Urquizo. Esto por implicarlos en un supuesto negociado con el dirigente Pepe Julio Gutiérrez, con el propósito de levantar el paro indefinido que sostienen. La empresa Southern en un comunicado rechazó su participación en las tratativas del abogado Gómez con el cuestionado dirigente. Sobre la separación de Gutiérrez, Cornejo dijo que debería dar un paso al costado "por la unidad del pueblo", pero de inmediato aclaró que eso solo lo puede decidir la población.