La desnaturalización de la protesta en Islay ya no distingue nada. Los manifestantes que se oponen a Tía María atacan a la policía con el mismo salvajismo con que agreden a quienes se muestran a favor del proyecto minero. Tampoco hay respeto a la propiedad privada o pública.En las primeras semanas destrozaron la compañía de bomberos de Mollendo porque alguien dijo que les llevaba provisiones a los policías. También arremetieron contra la comisaria de Dean Valdivia, donde hirieron a 21 agentes.Esta vez, en el día 47 de paro contra el proyecto cuprífero, la emprendieron contra tres buses de la empresa Del Carpio. Una de las unidades fue incendiada hasta quedar reducida a cenizas. Las otras dos fueron apedreadas y apenas pudieron llegar a "salvo" al terminal terrestre.Los dos policías que el miércoles fueron emboscados y golpeados, hasta dejarlos al borde de la muerte, en Mollendo, entraron ayer en estado de coma en el hospital de Essalud en Arequipa.