Tía María está en una suerte de limbo. En un lado, dirigentes y un sector de alcaldes de Islay se resisten a que el proyecto cuprífero salga adelante, en el otro está el Ejecutivo. La violencia no cesa y la posibilidad del inicio de un diálogo se quebró nuevamente ayer.A la sede de la Defensoría del Pueblo llegaron la ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz, y el ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites. Sin embargo, nuevamente los dirigentes del Frente de Defensa del Valle de Tambo y los alcaldes de la zona rompieron el diálogo. La cita se inició a las dos de la tarde, pero cerca de las cuatro de ayer todo se había acabado. ¿La razón? Los opositores al proyecto señalaron que el Ejecutivo busca imponer el proyecto. La semana pasada se retiraron de la cita, pues rechazaron la presencia de los congresistas del departamento. Desde abril ya son siete los diálogos frustrados. Los alcaldes de Dean Valdivia, Jaime de la Cruz; Helar Valencia, de Cocachacra, y Richard Ale, de Islay, así como los dirigentes Pepe Julio Gutiérrez y Jesús Cornejo, asistieron a la cita y solo permanecieron durante unos minutos en la cita convocada por la Defensoría del Pueblo.