EMPRESARIOS EN LA MIRA: ENTRE EL ENGAÑO Y LA FALTA DE CONTROL
3 de mayo de 2015

Han pasado más de 15 días desde que se hizo pública la sentencia que castigaba a Lelio Balarezo Young con cinco años de prisión efectiva por haber cometido fraude tributario. Aunque su caso ha despertado más de una crítica porque representaba a dos importantes gremios empresariales del país (Capeco y Confiep), también es cierto que su nombre se suma a una larga lista de condenados -con pena efectiva o suspendida- por este delito.Solo en lo que va del 2015, el Poder Judicial ha dictado pena efectiva para dos personas, una de ellas Lelio Balarezo Young, mientras que otras 39 solo tuvieron pena suspendida por defraudar al fisco. En el 2014 fueron 50 los sentenciados (19 con pena efectiva y 31 con pena suspendida), según datos de Sunat.Más allá de lo disuasivas que puedean resultar las penas que hoy en día castigan la defraudación tributaria -hasta 12 años de prisión efectiva-, el caso de Lelio Balarezo ha vuelto a poner el dedo en la llaga sobre el accionar ético de los empresarios en el país. Recién el último jueves, el presidente de Confiep, Martín Pérez, reconoció que "fallaron los controles internos", en la organización que representa y de la que Balarezo era vicepresidente. Y Capeco también dijo tardíamente en un comunicado que no sabía nada de este proceso, aunque ya había sido castigado en primera instancia en julio del 2013. Quien no se ha mostrado timorato en sus opiniones fue Carlos Gálvez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) y actual miembro del directorio de la Confiep. Para él, urge hacer una depuración en los gremios y no permitir, bajo ningún concepto, que quienes estén comprometidos en actos ilegales y flagrantes resulten elegidos como representantes."Si algo tiene que quedar claro en este tema, es que en la Confiep no somos una institución que protege a malos elementos. No somos como en el Congreso. Me ha molestado muchísimo este caso y no quiero que me pongan en el mismo saco.No podemos permitir que los gremios tengan este tipo de representantes", señala.A pesar de que Martín Pérez ha hecho hincapié en que las acciones de Balarezo "no representan a la mayoría de empresarios honestos del país", Gálvez sostiene que "el término ha sido largamente manoseado y hoy a cualquiera se le llama empresario, desde Oropeza hasta Orellana".