El Ministerio de Energía y Minas (MEM) ratificó que en el segundo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero Tía María, quedaron levantadas adecuadamente cada una de las observaciones formuladas por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicio de Proyectos (Unops) al primer análisis. Dichas observaciones advertían los posibles riesgos de contaminación como resultado de la ejecución del proyecto minero a cargo de la empresa Southern y que prevé producir 120 000 toneladas métricas de cobre.De acuerdo al MEM, el segundo estudio concluye que el proyecto minero no empleará agua dulce para sus actividades. Por el contrario, empleará agua de mar desalinizada en su etapa de explotación.Asimismo, detalla que durante la etapa de explotación, la minera empleará agua de mar procesada de una planta desalinizadora.