El continuo rechazo que muestra un sector de la población de Islay hacia la ejecución del proyecto Tía María, de Southern Copper Corporation, ha llevado a la empresa a tomar una nueva decisión.Su presidente, Óscar González Rocha, anunció que la minera va a crear un fondo de garantías, o fideicomiso, para mitigar, contener y subsanar los posibles impactos ambientales que genere el proyecto. Esta decisión se revela tras las marchas y contramarchas que tuvo la compañía, cuando, el viernes último, primero dijo que se retiraba del proyecto y luego su propio presidente tuvo que rectificarse.La idea ahora -explicó el ejecutivo de Southern- es que cualquier daño o afectación para la población pueda ser corregido y remediado.En esa línea, también señaló que la empresa está dispuesta a realizar un monitoreo participativo durante la fase de construcción del proyecto, en la que participarían las autoridades y la población también.En declaraciones a Canal N, González Rocha dijo que lo sucedido el viernes "no ha sido una alarma de cancelación, pero sí de preocupación, y esperamos que con esto que se pueda llevar a cabo el proyecto. Por eso mencionamos esta garantía que puede dar la empresa si fuera necesaria y fuera aceptada por el Gobierno".