Si el proyecto Tía María se paralizara nuevamente (fue detenido por primera vez en el 2011), no solo perderíamos una inversión de US$ 1,400 millones, sino que se generaría un efecto domino "parecido al que ocasionó la suspensión de Conga", advirtió Carlos Gálvez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) "En el 2012 se paralizó Conga y todo el mundo pensó que no iba a haber mayor repercusión. Nada de eso. Quiérase o no [no hay que taparse los ojos], esta caída del PBI a 2.35% en el 2014 es el correlato de lo ocurrido en Conga", aseveró el ejecutivo. Recalcó que todos los proyectos de oro y cobre en el norte del país están paralizados por el efecto Conga, con excepción de uno solo: Shahuindo (oro). Ello ha determinado que la producción aurífera , que en el 2005 alcanzó un pico de 207 toneladas, haya caído a 139 toneladas en el 2014. "Lo que debió ser un importante polo de desarrollo en todo el norte del país hoy está parado, e igual puede suceder en el sur, más aún si no sale Quellaveco", sentenció.