La huelga indefinida que desde el lunes paraliza el distrito de Cocachacra, provincia de Islay, que pide el retiro definitivo de la empresa Southern Perú, dueña del proyecto minero Tía María, comenzó a tornarse violenta.En el segundo día de protestas hubo enfrentamientos entre la Policía y la población que dejaron como saldo 12 personas heridas y nueve detenidas.La jornada se tornó violenta luego de que un grupo de dos mil manifestantes intentaron bloquear la zona conocida como "El Fiscal" (Panamericano Sur), ubicada a 20 minutos de Cocachacra. Un contingente de casi 700 policías, que se encontraban en el sector de Pampa Blanca, en su intento de evitar que los manifestantes tomen la vía, utilizaron bombas lacrimógenas.