Escuelas y clínicas. Canchas de fútbol y plazas de toros. Incluso conejillos de Indias gordos para comer.De América del Sur a África, las compañías mineras les están ofreciendo todo eso y más a las comunidades para acallar la creciente oposición a controvertidos proyectos."Hay proyectos por valor de unos US$ 25,000 millones inmovilizados o paralizados", declaró en entrevista Mark Cutifani, máximo responsable ejecutivo de Anglo American. "Tenemos que lograr que todas esas relaciones marchen bien".Si bien la oposición a las minas no es nueva, es una preocupación creciente para las mineras como Anglo American, y los ejecutivos se hacen oír cada vez más. Están en juego miles de millones de dólares, aseguran.Sus adversarios sostienen que las compañías saquean el medio ambiente y a menudo no benefician a las comunidades locales, o al menos no tanto como dicen.Si bien la oposición a las minas no es nueva, es una preocupación creciente para las mineras como Anglo American, y los ejecutivos se hacen oír cada vez más. Están en juego miles de millones de dólares, aseguran.