La directora sénior del Banco Mundial, Ana Revenga, prevé que la desaceleración de la economía peruana, este año, inducirá a que la reducción de la pobreza vaya a un ritmo más lento que el visto en años anteriores. "Nos preocupa que se vaya a ralentizar la lucha contra la pobreza, lo que no significa que necesariamente nos vamos a encontrar con un retroceso. Lo que sí significa es que hay que intentar reforzar ese vínculo entre el crecimiento y reducción de pobreza a través de las intervenciones de programas sociales y de apoyo a la inserción laboral", comentó.