La fiscalización ambiental está dando un giro de 180° en el país. Hasta hace pocos meses, las empresas minero-energéticas criticaban la celeridad y supuesta dureza con que eran multadas por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). Esto cambió con la promulgación de la Ley 30230, que obliga al ente fiscalizador a privilegiar los procedimiento correctivos y promotores por sobre la mera aplicación de sanciones. Es así, que el OEFA se prepara ahora a premiar a las empresas fiscalizadas, aplicando un novedoso regimen de incentivos que apunta a modificar radicalmente su imagen de ‘entidad sancionadora. ¿En que consiste esta propuesta?En un conversatorio con economistas desarrollado semanas atrás, los funcionarios del OEFA revelaron su intención de estimular las prácticas ambientales excepcionales, con un incentivo honorífico y otro económico: un certificado de descuento de multas (CDM) de hasta S/. 385 mil (100 UIT), que las empresas galardonadas podrán transferir a cualquiera de sus unidades de producción, o vender a otras compañías. Estos incentivos serán entregados en una ceremonia pública anual, cuya primera edición se desarrollará en agosto de este año.Gabriela López, subdirectora de la Dirección de Fiscalización, Sanción y Aplicación de Incentivos del Oefa, explicó que el régimen de incentivos estará abierto únicamente a las unidades fiscalizables inscritas en el Registro de Buenas Prácticas Ambientales (RBPA).(Edición domingo).