INVERSIÓN PRIVADA EN JUEGO
26 de enero de 2015

Más allá del débil resultado del año pasado, la clave para que la economía peruana durante el 2015 logre un crecimiento más cercano a su potencial (5,5%) depende, en gran parte, de la recuperación de la inversión privada. Un indicador del que nadie discute su importancia (hoy ya representa el 21,9% del PBI real), pero que en el 2014 experimentó por primera vez -desde el 2010- un comportamiento negativo, al registrar una caída de 1,5%, según reciente cifras del Banco Central de Reserva (BCR).Para nadie es un secreto que la caída de la inversión privada es el reflejo de las expectativas empresariales (con relación al futuro), que en los últimos meses del 2014 estuvieron bastante cercanas al tramo pesimista, producto del cambio en las condiciones internacionales y del ruido político. Teniendo en cuenta -como señala Hugo Perea, jefe de Estudios Económicos del BBVA- que el PBI está condicionado a la inversión y a la confianza, y que la inversión no minera (uno de los motores del gasto privado y de la demanda interna) se desaceleró entre el 2013 y 2014, bien vale la pena preguntarse qué pasará con la inversión privada este año: ¿se recuperará?, ¿acaso logrará darle el impulso que la economía necesita para llegar al 4,8% de crecimiento que hoy estima el Gobierno.