MENOR PRECIO DEL COBRE PONE EN RIESGO EL DESARROLLO DE QUELLAVECO Y LA GRANJA
20 de enero de 2015

El 2015 inició con mal pie para los países productores de materias primas. Así, mientras los exportadores petroleros siguen conmocionados por el desplome del precio del crudo (-57%), los países mineros miran con preocupación el repliegue de la cotización del cobre, que ha cedido 12% en lo que va del año y 24% en el último semestre. Si esta tendencia se mantiene, ¿cuál será su impacto en el país, considerando que el metal rojo es nuestro primer producto de exportación?Juan Carlos Guajardo, ex presidente del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), apunta que los grandes exportadores cupríferos, como el Perú y Chile, deben estar atentos al indudable golpe sobre las cuentas fiscales (menores impuestos y canon), y al efecto negativo en las expectativas de inversión y consumo, que se trasladan, finalmente, al resto de la economía.Si el precio del cobre sigue bajando, empero, el efecto negativo se reflejará en el recorte de los programas de exploración y en la demora de los proyectos que hoy aguardan luz verde para ser construidos, advierte Guajardo. "Esto afectará los proyectos futuros, cuyo desarrollo y construcción se decidirán este año, como es el caso de La Granja, de Rio Tinto, y Quellaveco, de Anglo American", señala José Luis López, coordinador del Grupo de Diálogo en Minería. En efecto, Rio Tinto tendrá que decidir en abril próximo si reactiva o posterga La Granja (Cajamarca), proyecto de 500 mil toneladas de cobre que destaca como el más grande en etapa de exploración que existe en las Américas.La británica pausó el desarrollo de este proyecto a fines del 2014, debido a restricciones de presupuesto. Ahora es presionada por las comunidades cajamarquinas que exigen su reanudación.Similar dilema enfrenta el directorio de Anglo American, que se reunirá en mayo próximo para dirimir si da luz verde a la construcción de Quellaveco (Moquegua). La minera decidió optimizar los componentes principales de este proyecto tras advertir que su costo escaló de US$3.300 millones a US$6.000 millones, luego de estar paralizado varios años.