Entrevista a Tania Quispe Mansilla, jefa de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat).¿Cuáles han sido los resultados más importantes de Sunat durante el año que pasó?La recaudación, en términos reales, tuvo un incremento del 3,4% pues cerró en S/. 95.300 millones que son S/. 5.991 millones adicionales a los que representó la recaudación del 2013. ¿Considera que es una buena cifra?Lo que dice la teoría y lo que sucede en la práctica es que ante la desaceleración económica la recaudación es una de las variables que más se impacta porque directamente tiene que ver con utilidades, entonces si disminuye la economía, disminuyen los ingresos, las utilidades y la recaudación. Ante esto, el hecho de haber logrado un 3,4% de crecimiento, que es mayor al PBI que se va a generar en el 2014, creemos que ha sido un resultado muy satisfactorio.Y en términos de presión tributaria ¿cómo nos fue en 2014?En 2014 la presión tributaria acabó en 16,5% que es muy parecido a la presión tributaria del 2013 que fue de 16,2%. Si bien el crecimiento ha sido pequeño el hecho de haberlo mantenido en la situación de un avance del PBI menor al de años pasados es parte de la muestra de este esfuerzo adicional que ha tenido que hacer la Sunat en el combate a la evasión, en la ampliación de la base para poder alcanzar estas cifras.¿Y qué comportamiento tuvo la presión tributaria del sector minero?La presión tributaria 2014 generada por el sector minero fue de 0,7% con pagos extraordinarios de 0,3% adicional. Sin esos pagos extraordinarios este sector hubiese tenido su peor caída de todos los últimos años en términos de presión tributaria que en ningún otro año lo ha generado. En términos de montos nominales ascendió a S/. 5.700 millones que son S/. 4.400 millones sin pagos extraordinarios, esta última cantidad es la más chica a lo largo de los últimos años.¿Entonces el resto de sectores sacó cara el año pasado?La presión tributaria del resto de sectores de la economía (sin minería) la encontramos en 13,6% y a lo largo de los años anteriores siempre estuvo en ese promedio. La presión tributaria de este grupo de actividades a partir de la gestión de este gobierno ha pasado de 13,6% (en 2010) a 15,5% (2014) es decir ha crecido dos puntos porcentuales.