En el 2014, la industria minera no logró consolidar su recuperación tras el fin del ‘superciclo minero’. En la primera mitad del año se auguraba una mejora del sector: los precios de los metales se mantenían relativamente estables y las reducciones en los costos (iniciadas en el 2013) iban a permitir a las mineras operar a menores precios (SE 1434, 1438).