El proceso de formalización minera, que empezó en abril del 2012, está siendo un fracaso para el gobierno.Las cifras lo indican: de 69,668 mineros que presentaron sus declaraciones de compromiso -primer paso para salir de la ilegalidad- apenas 631 (menos del 1%) obtuvo la resolución que los autoriza a desarrollar esta actividad a pequeña escala. Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), estos casos corresponden a concesiones de la Central de Cooperativas Mineras de San Antonio de Poto (Cecomsap) de Puno. Es decir, el proceso dio resultados positivos en una de 25 regiones. Además, no hubo un solo minero formalizado en la costa y en la selva, pese a que en esta última zona se han deforestado más de 80,000 hectáreas de bosques, según el Ministerio del Ambiente.