Que nuestro país sea blanco de atentados internacionales es una idea que hoy no se puede concebir. Atrás quedaron los recuerdos de la época sangrienta en que Sendero y el MRTA movían los hilos del terror. Sin embargo, el enemigo de la paz esta vez parece ser foráneo.Esto ha quedado en evidenciado tras la detención de Muamad Amadar, un joven libanés integrante del grupo terrorista internacional Hezbollah, quien, según confirmó el Ministerio Público, tenía la misión de perpetrar un atentado en el Perú. En entrevista exclusiva con Correo, la fiscal supraprovincial Wendy Calero asegura con total convicción que el terrorista libanés habría tenido la misión de enviar información a Hezbollah para atentar contra la Conferencia de las Partes por el Cambio Climático (COP 20).¿Es solo un tema aislado el caso de Muamad Amadar o hay razones para preocuparse?El caso del integrante de Hezbollah lo hemos tratado como uno delicado porque tiene connotaciones internacionales. Tras su detención, se formuló una denuncia y ahora él está en prisión. Falta la audiencia de prisión preventiva para su esposa.Se dice que él tiene mucho tiempo visitando nuestro país...Así es. Él ingresó por primera vez a nuestro país el l3 de noviembre del 2013; luego contrajo matrimonio en Yurimaguas (Loreto) con la peruana nacionalizada estadounidense Carmen Carrión Vela. Nos enteramos de él por coordinaciones internacionales con el Mossad de Israel.¿Es el primer caso de un grupo terrorista de Oriente Medio que llega al Perú?Sabíamos del MRTA, de Sendero Luminoso, pero de organizaciones terroristas internacionales es la primera vez. Cuando tomé el caso, no le veía mucho sentido, pero al estudiar el tema, entendí cómo trabaja esta organización terrorista en otros países, cómo comete sus delitos y qué venía a hacer este señor Muamad Amadar.