INPE CEDE A CHANTAJE TERRORISTA
28 de noviembre de 2014

Tras tres días de huelga de hambre del genocida Abimael Guzmán Reinoso, que se encuentra recluido en la prisión de la Base Naval del Callao, por no recibir la visita de su esposa, la también terrorista Elena Iparraguirre, el Instituto Nacional Penitenciario cedió a las presiones. El abogado de Guzmán Reinoso, Alfredo Crespo, dijo a la agencia EFE que las autoridades penitenciarias llevaron ayer a Iparraguirre desde el penal de Piedras Gordas, en el distrito de Ancón, donde ella cumple una condena de cadena perpetua hasta la base naval, en que el cabecilla senderista cumple similar sentencia. La última vez que la pareja se había encontrado fue en diciembre del año pasado y, según las normas penitenciarias, estas visitas familiares se pueden hacer cada dos meses.