¿Cuáles son los riesgos de enviar a las calles a 2.000 jóvenes con estudios inconclusos en la escuela de suboficiales de la policía para que se unan al grupo Terna en la lucha contra la delincuencia común, que es, sin duda, la principal preocupación del ciudadano de a pie?Esta pregunta fue trasladada a diferentes especialistas y ex ministros del Interior, quienes coincidieron en que esta medida, adoptada por la gestión de Daniel Urresti, titular del sector Interior, responde más a fines inmediatistas que a una estrategia a largo o mediano plazo para combatir la inseguridad."Estos dos mil agentes no están capacitados convenientemente. Hay que decirlo. Y eso podría agravar nuestra crisis de inseguridad. Los riesgos pueden ser desde un mal servicio hasta un problema en el actuar diario. Por ejemplo, pueden cometer abusos o atropellos", afirma el ex ministro del Interior Remigio Hernani a El Comercio.El general PNP en retiro agrega que en vez de priorizar la formación correcta de los suboficiales, Urresti busca con decisiones como esta hacer mediático, para beneficio personal, un tema sensible como el alza de la delincuencia. "Lo que él quiere es prensa", asegura Hernani.Para el congresista de oposición Octavio Salazar, ex director de la PNP y ex ministro, sacar a las calles a miles de jóvenes inexpertos para que integren el equipo Terna es una medida apresurada y errónea."Estos policías no van a estar a la altura de las circunstancias. Se tiene que advertir ahora, antes que pase otro Cajamarca, donde seis policías, de un total de ocho, habían tenido escasa formación en la escuela".