En la segunda semana de octubre, un pedido formal del jefe de la Oficina de la DEA en Cartagena, Colombia, fue transmitido a los agentes de la seccional de la Dijin (Dirección de Investigación Criminal e Interpol), en la misma ciudad caribeña.La demanda de colaboración tenía que ver con un sujeto de nacionalidad peruana buscado por la policía internacional (Interpol) por los delitos de lavado de dinero y probablemente narcotráfico. La información que procedía de las autoridades peruanas indicaba que el personaje -quien tenía una circular roja de la interpol que significa buscado con prioridad-, estaba escondido en alguna localidad del departamento colombiano del Valle del Cauca.La información de la DEA se basaba en escuchas electrónicas realizadas en Lima y en datos proporcionados por un confidente, los cuales sugerían que el ciudadano peruano de nombre Rodolfo Orellana Rengifo podía haberse escondido en una zona residencial de Santiago de Cali.