En medio de la crisis del sector minero, que comienza a desalentar la ejecución de nuevos proyectos, uno de los principales desafíos que advierten las empresas es cómo enfrentar la conflictividad social en torno a sus iniciativas de inversión. Othmar Rabitsch, gerente corporativo de Relaciones Institucionales y de Gestión Humana de Glencore, manifestó que las empresas se encuentran preocupadas debido a que la labor de la Oficina de Gestión Social del Ministerio de Energía y Minas (MEM) se estaría ahora concentrando en la Presidencia del Consejo de Ministros. La preocupación surge, anotó, porque se ha dejado de invertir US$ 15,000 millones en proyectos mineros, debido a conflictos sociales, incluyendo los conocidos, como Conga y Tía María. Dijo que, generalmente, se suele demorar más de tres años en superar este tipo de problemas.