Los brasileños reeligieron ayer a Dilma Rousseff como presidenta por un ajustadísimo margen, privilegiando su legado de ayudas para los pobres al cambio encarnado por su rival Aécio Neves. En sus primeras declaraciones pidió paz y unión por Brasil.Mediante su cuenta de Twitter formuló un llamado a todas las brasileñas y brasileños a unirmos a favor de nuestra patria, y ofreció promover las reformas políticas necesarias hasta 2018.Rousseff, una exguerrillera de 66 años que fue encarcelada y torturada en la dictadura, obtuvo 51.48% de los votos frente a 48.52% de su rival socialdemócrata, con las urnas escrutadas al 98.29%. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), Neves no tiene chance de revertir el resultado.