A pocos días de las elecciones para elegir al presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), un destape puede remecer los afanes reeleccionistas de la cuestionada cabeza de esta institución, Manuel Burga Seoane.Una investigación de la revista Poder pondría al descubierto la irregular manera como se archivó una investigación por lavado de activos que se hizo contra este directivo y sus allegados.Resulta que un suboficial de la PNP elaboró un atestado policial en el cual concluyó que Manuel Burga y los directivos de la escuela de entrenadores Instituto Alfonso Huapaya Cabrera habrían incurrido en el posible delito de lavado de activos. Sin embargo, al final lo que llegó a la Fiscalía de la Nación para formalizar una acusación fue un atestado mutilado en las partes incriminatorias, lo que derivó en el archivamiento del caso.