El crecimiento de la población adecuadamente empleada durante el periodo enero-setiembre del presente año fue de 5%, menor que el registrado en similar periodo del 2013 (7.4%) y que el promedio de los últimos siete años (8.9%), según información del BCR. Esta pérdida de dinamismo en la creación de empleo formal adecuado (aquel que labora la jornada completa y su remuneración alcanza para cubrir la canasta mínima familiar) está directamente relacionada con el menor crecimiento de la economía (2.8% acumulado a agosto) y la caída de la inversión privada (-2.2%) y pública (-0.6%), en el mismo periodo. Las proyecciones de crecimiento del PBI para este año (debajo del 3%) no auguran un mayor incremento del empleo urbano adecuado, pero sí mejor que el empleo total urbano, que también se sigue desacelerando.