Los préstamos a personas y empresas siguen enfriándose en un contexto de menor dinamismo de la economía. Los créditos del sistema financiero crecieron a ritmo anual de 11.9% en setiembre, con lo que se desaceleraron por cuarto mes consecutivo, tras aumentar 12.7% en agosto, 14.2% en julio, y 14.8 en junio, según el Banco Central de Reserva (BCR). Además, la tasa de incremento del crédito de setiembre es la más débil en cuatro años y medio (desde marzo del 2010), como reflejo de una mayor cautela del público y de las propias instituciones financieras. La desaceleración es más marcada en los préstamos personales, pues ahora el crédito de consumo avanza a ritmo anual de 11.5%, y el hipotecario, en 13.1%. Hasta inicios del 2013, los primeros crecían a tasa de 15%, y el financiamiento de viviendas en 25%.