Acaba de salir a la luz que Francisco Lara Rojas -el taxista que figuraba como propietario del teléfono celular desde el cual se pidió el ilegal resguardo policial para el domicilio de Óscar López Meneses- habría recibido presiones al inicio de la investigación. En la disposición fiscal de formalización y continuación de la investigación preparatoria del Caso López Meneses, a la que El Comercio tuvo acceso, se consigna la declaración que dio Lara Rojas el 18 de diciembre del 2013, en la cual el taxista afirma que un presunto miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) se comunicó con él pidiéndole no revelar información sobre el caso.Lara Rojas declaró que el día que salió la noticia llegó a su domicilio un mayor de apellido Gonzales que supuestamente era de la DINI, quien le dijo que se había metido en un problema y le dejó su número telefónico para que se comunicara con él. Agregó que luego lo llamó y este le dijo que era de la DINI y que podía ayudarlo.