El suspendido burgomaestre de Chiclayo, Roberto Torres, les cobraba cupos nada menos que a los 16 gerentes y 28 subgerentes municipales para que conservaran sus puestos, reveló uno de los colaboradores eficaces del caso Los Limpios de la Corrupción. Torres, según el colaborador, exigía cuotas mensuales entre S/.200 y S/.500 a sus funcionarios, que percibían sueldos entre S/.3,000 y S/.4,000. Además, indicó que había un intermediario en el municipio que recolectaba el dinero para entregárselo al ex alcalde bajo el argumento de que era una donación para su movimiento político Manos Limpias.