Si bien la inversión minera ha experimentado una importante contracción este año por menores niveles de producción y una menor cotización de los metales, un par de regiones viven un año excepcional. Es así que el flujo de inversiones en el sector minero entre enero y agosto creció hasta un 64% en Arequipa (US$ 1,341 millones), el nivel más alto percibido por una región este año, mientras que en Cusco aumentó un 35% ( US$ 864 millones), según un reporte del Ministerio de Energía y Minas. El fuerte crecimiento en estas regiones, que contrasta con la tendencia observada en otras zonas del país, fue impulsada por trabajos de ampliación y la construcción de nuevos proyectos. En el caso de Arequipa, el crecimiento exponencial de sus inversiones se debe principalmente a la ampliación de operaciones de la minera Cerro Verde, que tiene previsto invertir US$ 4,600 millones hasta el 2015, así como otros trabajos de exploración en la zona. Ahora en el caso de Cusco, el desarrollo del proyecto cuprifero Constancia por US$ 1,400 millones, de la canadiense Hudbay Minerals, ha apuntalado las inversiones de la región, además de otros trabajos de menor dimensión. En este escenario, una cuestión que preocupa es que la inversión cayó en 18 de las 22 regiones mineras del país entre enero y agosto. Con ello, los montos materializados fueron 6% menores respecto al mismo periodo del 2013. Uno de los casos que genera temor es el de Cajamarca, donde la inversión minera cayó 45.5%, a US$ 225 millones, este año, debido al estancamiento de importantes proyectos como Conga por más de US$ 5,000 millones y El Galeno por US$ 2,500 millones.