La convocatoria de Luis Castañeda a sus principales adversarios para que colaboren en el gobierno municipal de Lima, no cayó del todo en saco roto. El aprista Enrique Cornejo, que obtuvo ocho regidores -según los cálculos preliminares- y constituye la primera minoría en el concejo municipal de Lima, dijo que sí colaboraría, aunque con matices y ciertos parámetros.Fernán Altuve, de Vamos Perú, puso a disposición de Castañeda a su equipo técnico y su plan de gobierno.Pero Susana Villarán, la gran derrotada de esta campaña, se pronunció a través de hechos y ayer, desde temprano, se reunió con los gerentes municipales y funcionarios con el fin de acelerar la implementación del segundo corredor vial de Lima: el de la avenida Javier Prado.De este modo, dejó en el aire la recomendación de Luis Castañeda en el sentido de que la reforma del transporte debería hacerse en coordinación con las nuevas autoridades.