Sin duda la sorpresa en estas elecciones municipales a Lima fue el segundo lugar que obtuvo el candidato por el Partido Aprista Peruano (PAP) Enrique Cornejo Ramírez. Su perfil de técnico, el evitar caer en enfrentamientos con sus opositores -salvo el emplazamiento a Castañeda en el debate del JNE que aprovechó mejor que nadie-, y su intento de "desapristizar" su campaña, le ayudaron a capturar votos en las últimas semanas, previas a la elección.Los primeros resultados a boca de urna llegaron a darle hasta 17,7% frente al 50,5% de Castañeda, dejando atrás a Susana Villarán con 10,9%, según la encuestadora Ipsos Perú.Lo que podría significar para algunos una caída, para otros, incluido el propio Cornejo, es un avance que le permitirá continuar con su plan de propuestas para Lima, lo que dejaría la puerta abierta para una próxima postulación. "No es una derrota, es un triunfo para él porque ahora es una opción atractiva para Lima", opinó el analista político Enrique Bernales. Mientras tanto, el ex ministro aprista ya anunció que desde las curules de sus regidores serán una "oposición constructiva" en la nueva gestión municipal.