Un futuro incierto le espera a Cajamarca de elegir el 5 de octubre a Gregorio Santos como su presidente regional para los próximos cuatro años. Uno de estos escenarios es que Santos se convertiría en la primera autoridad electa imposibilitada de asumir el cargo. Esto sucede porque contra el actual candidato pesa una orden de prisión preventiva de catorce meses por presuntos actos de corrupción y asociación ilícita, dictada el 25 de junio último y confirmada un mes después por la Sala Penal de Apelaciones. Es decir, Santos recién sería liberado en agosto del próximo año. "En el supuesto caso de que una autoridad regional o municipal estuviera en prisión y resultara elegida, creo que la solución sería, como no puede asumir, aplicar la suspensión", dijo al respecto, Francisco Távara, presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).