Al estallar el escándalo del resguardo policial ilegal al operador montesinista Óscar López Meneses, la Inspectoría General de la Policía Nacional sancionó a seis efectivos por su participación en los hechos.No obstante la gravedad de lo ocurrido, en un acto de indebido espíritu de cuerpo, la Inspectoría les aplicó sanciones leves: de seis y dos días simples de castigo.Por si fuera poco, los infractores apelaron contra las medidas disciplinarias de la Inspectoría. Desde entonces, el Tribunal Administrativo Disciplinario del Ministerio del Interior no resuelve las apelaciones de los policías vinculados al caso López Meneses. Como resultado, el coronel Walter Arrué Pereyra, los comandantes Alfredo Marín Salazar y Nilton Quipuscoa Peralta, así como el mayor Paul Olaya Alarcón y los tenientes Luis Benavides Pardo y Carlos Rodríguez Sánchez, trabajan normalmente en la Policía Nacional del Perú.Los oficiales y suboficiales mencionados están involucrador en el complot para relacionar a Palacio de Gobierno con el resguardo a López Meneses.De los seis, el comandante Marín es acusado de haber fraguado el Cuaderno de Control de Servicios del patrullero CL-8777.