MEGAPROYECTOS EN MINERÍA SE PODRÍAN ESTANCAR EN EL 2016
22 de septiembre de 2014

El BCR y analistas especializados subrayan que solo hay en agenda cinco iniciativas mayores a US$1.500 millones. Cada año, desde el 2012, la minería ha puesto en marcha uno y hasta dos proyectos de grandes dimensiones, pero esta racha podría cortarse en el 2016. “Lo que habrá en adelante será una nueva ola de proyectos, pero con menos fuerza de la que hemos visto”, advierte el economista Elmer Cuba, socio director de Macroconsult. La paralización de Conga y la indecisión en torno a Quellaveco (cuya salida se está demorando para más allá del 2017) arrojan un velo de incertidumbre sobre el ‘pipeline’ minero en el mediano plazo. “Preocupa que no haya muchos grandes proyectos después del 2016”, ha alertado el presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde. ¿Por qué deberíamos preocuparnos? Pues, porque cada megaproyecto que tarda en construirse priva al país de un crecimiento cercano a un punto porcentual. Y esto, en circunstancias en que la economía peruana se desacelera, puede resultar determinante. La inquietud no es por el corto plazo, pues hay cinco grandes proyectos en vías de iniciar producción: Constancia (2014), Las Bambas (2015), la ampliación de Cerro Verde (2016), la expansión de Toromocho (2016 o 2017) y Tía María (2016). La interrogante es qué otros se pueden sumar y aportar puntos decisivos para el crecimiento de la economía. Carlos Diez Canseco, consultor en minería, observa que la etapa de construcción de infraestructura es la que genera el mayor dinamismo en el sector, pues demanda servicios, maquinarias y obra civil de forma intensiva. “Si eso se desacelera, también lo harán el sector construcción y la industria”, advierte.