Era una "bomba rodante". Policías de la Dirección de Control de Carreteras e inspectores de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria intervinieron en la garita de Pucusana un camión que transportaba 2.250 kilos de dinamita.El cargamento de explosivos estaba destinado a la minería ilegal, según comprobó después el Ministerio Público.En el vehículo también se encontraron 460 kilos de cordón detonante. Las dos personas que estaban a bordo del camión no contaban con el permiso para transportar este tipo de material y tampoco tenían documentos que sustenten su propiedad.El chofer del furgón, de placa Y1T-865, pretendió sorprender a los inspectores al asegurar que llevaba en la tolva cables de acero que iban a ser empleados supuestamente en la instalación de torres de alta tensión en la ciudad de Lima.