"EN EL PAÍS TENEMOS GENTE CON GANAS DE TRABAJAR"
7 de septiembre de 2014

Pocos profesionales como el economista Roberto Abusada han conocido a fondo el engranaje del aparato estatal, han palpado sus fortalezas y debilidades y han vivido los procesos de reformas que pudieron transformar su dinámica y las polémicas acciones que las paralizaron. Testigo de excepción del punto de quiebre de la economía nacional, Abusada reseña lo que vivimos en las últimas décadas y las medidas que tenemos a la mano para orientar al país por la senda del desarrollo. ¿Cuál sería tu balance de los últimos 24 años en términos no solo económicos sino también institucionales y sociales? Llegamos a 1990 con una situación catastrófica, lo que permitió hacer algunas cosas. Antes, en 1980 habíamos tenido la mejor mejor oportunidad para cambiar este país y enrumbarlo al desarrollo. Salió un líder con un apoyo popular tremendo, que podía haber hecho cualquier cosa, que tenía un equipo muy bueno y que había acordado un plan muy parecido al que proponía Vargas Llosa.¿Cuál era ese plan y por qué no se llevó a cabo? Eliminar controles, privatizar 173 empresas estatales, decir que la reforma agraria había sido una gran cosa pero que había que culminarla, liberalizar la economía, bajar aranceles, quitar los controles a las tasas de interés, dejar flotar el tipo de cambio. Pero no se hicieron por simple desidia y cálculo político. En noviembre había elecciones municipales y estas decisiones iban a ser un shock. Yo fui viceministro de Economía y viceministro de Comercio, y vi todo eso.Se pasaron los ochenta sin cambios y llegamos a 1990.Ahí se hicieron muy rápido las reformas, y te mencionaba lo de los ochenta para hacer una comparación; en los noventa yo estuve ya no como funcionario sino como asesor del ministro Camet, que no era economista sino ingeniero, un hombre muy inteligente, junto a un equipo que incluía a Fritz Du Bois. Ahí pudimos hacer una reforma por semana, sin el miedo, a veces justificado, que se tiene hoy entre los funcionarios, en la relación con el Congreso, con los sindicatos lo que te prueba que cualquier persona que tiene una idea y quiere cumplir un objetivo y está dispuesto a pagar los costos, lo hace.(Edición domingo).