Se complica la situación del fiscal de la Nación, Carlos Ramos Heredia, y su antecesor y actual fiscal supremo, José Antonio Peláez Bardales. Ambos pasaron de la condición de testigos a investigados en la comisión del Congreso encargada de indagar las presuntas irregularidades en el gobierno regional de Áncash y su nexos con el crimen organizado. Junto a Ramos Heredia y Peláez Bardales fueron incluidos como investigados Hugo Dante Farro Murillo, fiscal superior titular y ex presidente de la Junta de Fiscales del Santa, y Marco Leopoldo de la Cruz Espejo, fiscal superior titular y presidente de la Junta de Fiscales de Áncash.También figuran los ex funcionarios del Ministerio Público: el ex gerente de la oficina de registros Artemio Bardales Ríos, el ex gerente general Fernando Lazo Manrique, y el ex asesor de la alta dirección Daniel Ramsay Romero. "En adelante (los mencionados) serán citados en condición de investigados en mérito al Art. 88 del reglamento del Congreso para el esclarecimiento de hechos investigados respetando el debido proceso", expresó el legislador Mesías Guevara, presidente de la comisión Áncash.