Decisión unánime. La junta de acreedores de Doe Run Perú decidió que la empresa metalúrgica cambie su destino de una etapa de reestructuración a otra de liquidación en marcha, con el objetivo de lograr la venta de sus activos.Un proceso de liquidación en marcha considera la continuación provisional del negocio minero industrial mientras pasa por una situación de venta, sin que esto comprometa el valor de los activos. Según la ley concursal una liquidación en marcha tiene un plazo de seis meses, con una prórroga de seis meses adicionales. No obstante, fuentes del sector consideran que la venta de DRP dure menos de seis meses.Cabe precisar que esta es la segunda vez que DRP pasa por un proceso de liquidación en marcha. La primera vez se efectuó en abril del año 2012. Actualmente, DRP tiene el complejo metalúrgico de La Oroya más la mina Cobriza en Huancavelica. Se espera que a partir del 16 de setiembre se realice una nueva junta de acreedores, donde se defina al nuevo liquidador que reemplace al administrador concursal. En el caso más extremo, el anuncio de una nueva junta de acreedores no debería pasar del 9 de octubre.