Para detener la creciente tala ilegal en el país -por la cual cada año se deforestan 106,000 hectáreas de zonas boscosas en la Amazonía-, el Gobierno decidió emprender un proceso de interdicción para combatir de forma efectiva esa lacra, según anunció el ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites. Explicó que ha recibido el encargo del presidente Ollanta Humala de trabajar un plan de interdicción, el cual, indicó, se hará en coordinación entre el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) -que fue lanzado ayer-, la policía forestal, y los gobiernos regionales y locales, para elaborar una estrategia de control de la tala ilegal.Paralelamente, indicó que se emprenderá un proceso de registro y formalización de quiénes realizan la tala de manera informal. Para el efecto, anotó, habrá un trabajo de simplificación y mejoramiento de los registros.