Una mayor estabilidad en la recaudación tributaria, basada en mayores ingresos en sectores menos dependientes de factores externos (como es la minería), destacó la jefa de la Sunat, Tania Quispe, como uno de los principales logros de su gestión en estos tres últimos años. Es decir, en la actual administración, la recaudación tributaria dejó de depender de la volatilidad de los ingresos mineros, porque se afianza en sectores cuyos ingresos no dependen tanto de factores externos, remarcó en diálogo con Gestión.La presión tributaria, argumentó, dio un salto en el 2012 (a 14.7% del PBI) y en el 2013 (a 15.4%) como producto de la nueva estrategia de focalizar más la fiscalización en sectores con mayor evasión."Este es el verdadero resultado en lo que se refiere a la gestión de la Sunat porque, si bien el sector minero llegó a representar (en el 2007) 3.3 puntos porcentuales (pp) del PBI total, los ingresos provenientes de este sector son muy volátiles y en el 2013 bajaron a 0.95 pp", precisó.En la actualidad el sector minero representa solo el 6% de los ingresos tributarios totales, pero llegó a estar en 20% (ver gráfico) y en renta de empresas hasta en 30%.