El pez por la boca muere. Cuando Gana Perú anunció el sábado que Ana María Solórzano iba de todas maneras como su carta para la Presidencia del Congreso, se habló de acuerdos y consensos. Ayer, el propio presidente Ollanta Humala admitió que tal postulación fue decidida por la dirección del Partido Nacionalista (a cargo de Nadine Heredia).Dijo que según las normas y los "usos y costumbres" del nacionalismo, cuando no se alcanza ningún consenso, la dirección partidaria "define". Pese a ello, insistió una y otra vez que no se trató de un "capricho", sino de un mecanismo institucional que llamó "centralismo democrático".En ese contexto, descargó su mal humor contra la oposición y el periodismo, a los que acusó de ponerle a cualquier decisión del Gobierno el calificativo de "capricho".Además, atizó la confrontación y afirmó que las puertas de Gana Perú "están abiertas" para aquellos que quieran irse, en referencia a los 12 congresistas que renunciarían por la imposición de Solórzano.