El suspendido presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, rechazó ayer las acusaciones de corrupción en su contra, asegurando que los comprobantes presentados por los colaboradores eficaces no constituyen pruebas de coimas o sobornos pues corresponden a aportes y colaboraciones de empresarios a su campaña.Santos volvió a defender su inocencia y negó haber cometido algún acto de corrupción como presidente regional. A través de su defensa legal, presentó la apelación para variar la medida de prisión preventiva de 14 meses que cumple en el penal de Piedras Gordas.