El presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, no solo es responsable de presuntos delitos de corrupción, sino que tiene la responsabilidad moral de haber puesto a su región en el último lugar del desarrollo nacional, sostuvo el presidente de la Confiep, Alfonso García Miró. Afirmó que ahora se sabe que la oposición de Santos a la inversión privada y al proyecto minero Conga era solo una postura para mantener distraída a la población, mientras "robaba dinero y recibía coimas".